| Las clases en Zhejiang da xue Posteado por Javier Rubio. Bueno, pues ya llevamos un par de días de clase, creo que ya tengo material para contar de que va todo esto. Lo primero que nos ha llamado la atención es que a tres de nosotros, sin realizar ningún tipo de prueba y de forma totalmente arbitraria, nos han destinado a un grupo "avanzado" (dentro del nivel principiante, gracias a Dios). Como a mi me han puesto en ese grupo, cuento mi propia experiencia, aunque me consta que el resto de los grupos tienen una dinámica educativa más o menos similar. El Miércoles 12, con fuerte viento de levante y ligero "orbayu", tres tristes figuras, de nombres Javi, Javi (en español suena igual, pero como ya tenemos nombres chinos, ahora nos llamamos distinto) y Pedro, arrastran sus cuerpos, modelados 24 horas antes bajo las expertas manos de unas masajistas coreanas, por la avenida principal del área internacional de la Universidad. Destino: El aula 104, un cubículo de unos 30 metros cuadrados donde ya ocupan sus asientos nuestros futuros compañeros. Un Iraní (muy majete, la verdad), una rusa (muy….), un turco (tonto del c.), un sirio (todavía no le he pillado el tranquillo), tres o cuatro chinos (italo-chinos), un sudafricano (este también parece majo), una alemana (como una cabra), una japonesa (…), un afgano (desnutrido y preadolescente, que dice que le gusta el Kung-fu), una mongola (de Mongolia, por supuesto), y un par de americanos (mongoles, pero de los otros). Recapitulando: Afganos junto a rusos, Sirios e Iraníes junto a un americano, Japonesa y mongoles sentaditos con los Chinos… aprender no se si aprenderemos algo, pero yo voy a estar más tenso que las cuerdas vocales de un cantaor de flamenco. De todas formas es curioso, ninguno de los países en conflicto comparten mesa (casualidad?). Entre toda esta tensión internacional, nosotros, los españolitos (y el sudafricano), nos hemos ido a un rinconcito no vaya a ser que nos caiga alguna leche de rebote. En realidad yo me he metido entre alemana y rusa, un buen sitio a fé mía, porque la teutona, aunque no es teutona, es bastante graciosa y habla chino, lo cual me viene muy bien cuando los profesores no usan el inglés, y la rusa…. la rusa….. también habla chino. En cuanto pueda cuelgo una foto del aula y de los pasillos del edificio, que no tienen desperdicio. Primera hora de clase: Aparece la profesora, de edad indeterminada (a mi todas las chinas me parecen menores de edad), unos 35 kilos en mojado, sonrisa franca y un correctísimo inglés. Clase de 1:30 minutos, sencillita y sin complicaciones para nosotros que vamos sobrados en el Hanyu. Al cabo de los 90 minutos, ha dado un repaso a casi todos los conocimientos de chino que tenía en mi haber (aún me guardo algún as en la manga, un día de estos le suelto un verbo raro de esos que me chapé cuando la gran María nos daba clase). Fin de la clase de gramática. Segunda hora de clase: uuuuuuuuyyyyy, pero que demonios le pasa a ésta en la boca? Ni una palabra en inglés. Todo chino, a una velocidad increíble y con una mala leche envidiable. Pongo cara de interés, de que lo estoy entendiendo todo y procuro no cruzar mi mirada con la suya no vaya a ser que me pregunte algo. De vez en cuando miro para atrás y compruebo que mis dos "Peng you", (coleguitas) tienen la misma cara de poker que yo. Me parece entender que la rusa trata de explicarle a la dama de hierro del encerado que en la clase hay gente que no habla chino (ya sabía yo que con esa carita tenía que ser buena persona), pero la seta esta no para de hablar en chino…. Fin de la clase, no me he enterado de nada, pero creo que no se me ha notado porque al salir la profe se pone a hablar conmigo en Chino. Vuelvo a poner la cara interés, tiro de repertorio y le suelto un "zai jian" (hasta luego) que, por supuesto, me corrige. ¿Y si me ha dicho que se quiere casar conmigo? Pues como si me cuenta el tercer misterio de fátima, porque no le he entendido nada. Lo que sí entendí fue que había que hacer deberes, que hay que entregarlos en cuadernos pequeñitos, como cuando éramos niños y que tonterías con ésta, las justas, por lo que nada más llegar al college (en realidad lo he dejado para última hora, a quién voy a engañar) he hecho los deberes, los cuales aporto como documento gráfico. De todas formas no me quejo, prefiero que me aprienten un poquito ya que me he metido 11.000 entre pecho y espalda. Hoy la cosa a sido más o menos igual, aunque con más inglés. Ha vuelto la profesora de gramática, tan sonriente ella y a continuación hemos tenido clase de "Spoken Chinese" con otra mini-chinita muy maja y con un inglés bastante correcto también. Para endulzar el mal trago de las clases, esta tarde, aprovechando que teníamos que pasarnos por la comisaría de extranjeros a solicitar un nuevo visado, he pasado por el mercado de relojes (no se si son falsificaciones o productos robados o qué) y me he regalado un Breitling por la asombrosa cantidad de 15 euros. (Precio de salida 450 Yuanes, y yo soy muy malo regateando).
Mañana nos vamos a Shanghai a darnos de alta en el consulado, por lo que probablemente estaremos un par de días desconectados. A la vuelta cuento algo sobre esa ciudad. |