| Cronica de un Viaje a Henan
Posteado por Javier Pérez
Esta es la historia del periplo que seis de los miembros del grupo hemos finalizado felizmente el pasado sábado 7 de octubre. El destino escogido para nuestra semana de vacaciones fue la provincia de Henan, estableciendo nuestra base de operaciones en la ciudad de Zhengzhou, en el Civil Aviation Hotel.
UN POCO DE INFORMACIÓN SOBRE HENAN Situada en el centro de China, la provincia de Henan conecta el norte con el sur y el este con el oeste, ocupando así un lugar importante en la estrategia del desarrollo de las comunicaciones de China. En efecto, en esta provincia se entrecruzan varias líneas ferroviarias; la carretera euroasiática, que va desde Lianyungang (provincia de Jiangsu) hasta Rotterdam (Países Bajos), atraviesa toda la provincia; siete de las doce principales autopistas estatales y nueve carreteras estatales, entre ellas la 105, la 106 y la 107, forman la red viaria de Henan.
Con 92 millones de habitantes, la más poblada del país, Henan ejemplifica el desprecio burocrático por la vida humana y la irresponsabilidad de una administración provincial, al parecer onmipotente. A principios de los noventa, las autoridades sanitarias de esa provincia de China central, iniciaron una campaña para fomentar la donación de sangre. La campaña, en relación directa con la industria farmacéutica, llegó a ser muy popular entre los campesinos pobres, que encontraron una inesperada fuente suplementaria de ingresos. También entre los funcionarios, que vieron enseguida sabrosos negocios, y se llevaron la parte del león. Errores garrafales en la higiene y los procedimientos, como la mezcla de la sangre y la inoculación a los donantes de los glóbulos rojos desde contenedores no esterilizados, produjeron una masiva difusión de enfermedades como el Sida y las hepatitis (B y C). El número de afectados se estima a partir de los 300.000. Además de los "distritos del sida", en Henan, hay también unos "pueblos del cáncer". En total son unas 120 aldeas, afectadas por la contaminación de las aguas del río Shunying, el principal afluente del Huai, por causa de una sola y enorme fábrica de glutamato de sodio, un saborizante muy popular en la comida china que expertos occidentales consideran dañino para la salud. En 20 pueblos hasta el 80% de las defunciones son por cáncer, en el resto hay una tasa muy elevada, pero menor. El problema es resultado de que la población de la zona, alrededor de 1,2 millones de habitantes, consumió durante años agua repleta de sustancias cancerígenas de esa fábrica, pero todavía hoy, los controles de contaminación de las aguas, los realiza furtivamente una ONG llamada "Asociación de guardianes del río Huai", cuyos activistas son los principales sostenedores de la abandonada población.
Día 0 - LLEGADA A DESTINO El medio de transporte que hemos usado para nuestro desplazamiento ha sido el avión, seguro más caro que el resto de opciones que se nos ofrecían, pero infinitamente más rápido y cómodo que el autobús o el tren, donde nos habríamos dejado del orden de 17 horas de nuestra vida en cada uno de los trayectos. Llegamos a destino el martes por la tarde y nos dirigimos a nuestro hotel para, cuanto antes, intentar obtener billetes de vuelta a Hangzhou, pues habíamos partido sin tener definido el medio en que regresaríamos. Ante la imposibilidad de hacerlo en tren o autobús, decidimos sacar billetes de avión, pero…. ¡error!, los billetes no pueden pagarse con tarjeta Visa extranjera en este país y no disponemos de suficiente efectivo en ese instante. Comienza en el momento en que se nos deniega tal modo de pago nuestra peregrinación de un mostrador a otro, de la agencia de viajes al hotel, de nuestro hotel a otro hotel … y trabamos contacto con el manager del hotel, Zhong Ming, Summer en denominación occidental, quien según mas adelante pudimos saber, escogió ese nombre por la similitud fonética existente entre la palabra china "sanmá" y su estado cerebral. Me explico: según él mismo reconoció, su nombre occidental significa en chino "loco" y él mismo se calificaba como tal por gustarle el fútbol, el baloncesto, la televisión, el sofá,... En fin, todo un personaje este manager, que nos resultó de gran ayuda y que sufrió verdadero acoso por nuestra parte, al que él respondía impertérrito poniendo caras de incredulidad las menos veces y deleitándonos con sus sonoras y contagiosas carcajadas las más. Tras lograr reservar los deseados billetes y comprometer su pago para el día siguiente, decidimos contratar una excursión para el día siguiente. Destino: Templo Shaolin. Medio de transporte: Autobús. Nacionalidad de sus ocupantes: 95% chinos, 4,9% españoles ( o sea, nosotros seis), 0,1% americana (una pirada yanki). Hora de salida: 8 de la mañana.
Día 1 - TEMPLO SHAOLIN
El templo Shaolin esta situado en la provincia de Henan (Honan), al norte del monte Shao Shih, y según escritos, fue construido por el emperador Hsiao Wien durante la dinastía Wei del Norte (386 - 534 D.C.) El Templo de Shaolin es el lugar de entrenamiento físico, mental y espiritual para los monjes. Es el Templo más famoso por su conocimiento y desarrollo profundo de todos los aspectos de las artes marciales, así como para los misterios y conocimientos de alto nivel. Han sido atacados, quemados, y reconstruidos muchas veces. Los monjes tenían una reputación de espirituales guerreros, valientes y muy habilidosos en las artes marciales. El Kung fu Shaolin provienen de las filosofías espirituales del Budismo y el Taoísmo por lo que su base profunda es pacífica. Junto al Templo está el Bosque de Pagodas. Con 230 pagodas funerarias de ladrillo o piedra (según la riqueza de los discípulos del monje fallecido) construidas desde la dinastía Tang hasta nuestros días, en ellas se guardan las cenizas de algunos monjes destacados. No existe en China otro Bosque de Pagodas tan rico como este. Ninguno que tenga tan gran número de pagodas funerarias, de tan diferentes formas y estilos, y cuya construcción se haya alargado tanto tiempo en la historia.
Como "fin de fiesta" presenciamos una exhibición de diferentes técnicas, artes, disciplinas, armas y acrobacias a cargo de algunos monjes del lugar que nos dejó boquiabiertos por momentos, especial mención para el momento en que un monje atravesó un cristal con un alfiler para explotar un globo que se hallaba tras él.
Día 2 - KAIFENG Para nuestra segunda jornada, decidimos ir a KAIFENG por nuestros propios medios, sin excursión organizada alguna. Así lo hicimos el jueves 5, cogiendo un autobús en el que nunca desearía haberme subido. El viajecito en cuestión resultó menos pesado de lo que se preveía, algo más de dos horas hasta llegada a destino, pero ciertamente fue toda una experiencia. Describirlo con palabras se me hace difícil y quizá alguno de mis compañeros lo hará con mayor precisión, yo sólo quiero aportar el detalle de que, al bajarnos en Kaifeng, el olor a gasolina era intenso y pude comprobar cómo ésta se estaba derramando en el suelo a través, supongo, de algún poro en el depósito. En fin, algo que no hacía presagiar lo que poco después nos sucedería.
Nos dirigimos a la estación de tren para comprar los billetes para el regreso (en China no es posible que en la estación de salida te vendan los billetes de vuelta, que deben comprarse necesariamente en la estación de llegada, o futura partida) y nos aborda un chino hablando en perfecto inglés que se ofrece a adquirirlos para nosotros. Inicialmente, como siempre suele suceder, desconfiamos de él, pero finalmente le dimos la oportunidad de ayudarnos. Él ávidamente nos hizo la gestión en ventanilla previa coladura de un negro (¿verdad, Víctor?) y a continuación nos mostró una agenda en la que tenía fotografías y opiniones por escrito de aquellos turistas a los que había acompañado recientemente por la ciudad haciendo labores de guía. El precio que nos pedía para hacernos tales labores era 100 yuanes, o sea 10 euros total y decidimos aceptar. Jamás podríamos haber adoptado mejor decisión, por fin conocimos una ciudad de manera ordenada, con conocimiento de causa, profesionalmente. Jason, o Golden Phoenix, que así se hacía llamar nuestro hombre, era una persona amable y educada, su inglés era impecable y el vocabulario que a veces manejaba era incluso culto, como si estuviera recitando de memoria un libro de historia del lugar. Todo esto, aprendido de manera autodidacta, durante su estancia en el ejército, según nos contó. De veras, si alguien tiene intención de visitar Kaifeng en próximas fechas, que no dude ponerse en contacto con él (quizá él le aborde antes) en su teléfono particular: 0378-2933844, garantizo que será la mejor manera de conocer la ciudad.
Kaifeng es una ciudad mediana de unos 700.000 habitantes situada a 73 kilómetros de Zhengzhou. Es una de las pocas ciudades que no ha sufrido demasiadas transformaciones en los últimos años, y permite a los turistas pensar que es un fiel reflejo de la China imperial. La ciudad parece surgir en medio del campo, y nunca acaba de abandonarla un cierto ambiente de capital rural. Al conocerla un poco más se muestra como una ciudad tranquila y ordenada. Además, algunas de sus calles más carismáticas se han reconstruido al estilo antiguo y alrededor de sus monumentos más significativos se ha intentado mantener unos decorados de película de chinos. Con el amable Jason visitamos, entre otros, los siguientes lugares y/o monumentos en Kaifeng:
Salón del Gremio de los comerciantes de Shaanxi, Shanxi y Gansu En una callecita que dificulta bastante encontrarlo, se encuentra el lugar donde se reunían los comerciantes llegados de estas tres provincias, situadas al noroeste de Kaifeng. Aquí se alojaban los miembros del gremio, y mantenían reuniones de negocios. Fue construido durante la dinastía Qing. Lo que más destaca es el esmero y dedicación con que han sido trabajados, no sólo los arcos memoriales del patio principal, que se pueden considerar los más bellos de china, sino toda la vigería de los techos. Calle de los Libros Es una calle que discurre en dirección norte -sur por el este de la ciudad. La mayor parte de la misma está reconstruida al estilo antiguo, pero en ella, en vez de establecerse locales turísticos, como se va haciendo costumbre en China, sigue desarrollándose la vida cotidiana de Kaifeng. Muchas de las tiendas son librerías, pero hay un buen surtido de los comercios habituales en una población. Calle de los Song Justo lo contrario a la Calle de los Libros, la Calle Song también está reconstruida al estilo antiguo, pero casi cada casa está enfocada a los servicios turísticos. Restaurantes y tiendas de artesanía se suceden durante todo su recorrido, desde la Torre del Tambor hasta la entrada al Parque Longting.
Día 3 - LUOYANG Para nuestra última jornada turística en la provincia de Henan decidimos dejar Luoyang. Situada en el oeste de la provincia y en la ribera sur del curso medio del río Amarillo, Luoyang es una de las capitales antiguas de China, donde estuvieron nueve dinastías con más de 70 emperadores, de ahí el nombre de "capital de nueve dinastías". Es una de las ciudades más antiguas de China y sin embargo una de las más modernas. Su importancia histórica tal vez sólo admita comparación con Xian, pero de aquella en la ciudad no queda ninguna muestra. Grutas de Longmen, o de la Puerta del Dragón.
Deben su nombre a estar situadas a la orilla de un río que discurre entre dos montañas, dicen que el paso que queda entre ellas se asemeja a un dragón, y de ahí su nombre. Su construcción comenzó a fines del siglo V, cuando los Wei del Norte, que tanto hicieron por la difusión del budismo, trasladan su capital a Luoyang. Durante muchos años, generaciones de escultores tallaron en la roca de la ladera de la montaña más de 100.000 imágenes de Buda, agrupadas en casi 2000 cuevas de todos los tamaños y más de 700 nichos. Cada emperador, cada noble contribuyó a la formación de esta obra maestra. Las Grutas se siguieron construyendo durante las dinastías siguientes, Sui y Tang, aunque la mayoría datan del siglo VI y VII. Junto con las Grutas de Mokao en Dunhuang y las de Yungang en Datong son consideradas uno de los tres tesoros de la escultura china.
Esta ha sido la crónica de nuestro viaje a Henan, al que personalmente partía con muchas dudas e incertidumbres pero en el que no me arrepiento haber participado.
Hasta pronto a todos.
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