| CHINA SUMERGIDA
Posteado por Javier Rubio
Un país como China, con una economía en crecimiento descontrolado pese a que el gobierno trate de enmascarar las cifras, (oficialmente se habla del 9%, 10%, aunque estudios “independientes” hablan incluso del 15% - 18%), es un caldo de cultivo ideal para la economía sumergida. Que nadie se ponga nervioso, no voy a dedicar estas líneas a eventrar números como si supiera de lo que estoy hablando, entre otras cosas porque creo que ni yo ni nadie puede hacer un análisis fiable de lo que está pasando en China a nivel microeconómico (a nivel macroeconómico es aún más difícil, teniendo en cuenta que China es un país que elabora sus propias estadístas “independientes”, acapara divisa y es extraordinariamente proteccionista con su moneda, hasta el punto de que incluso publicar en internet la foto de un billete chino puede constituir delito. (Esta foto no es de un billete, sino de “muchos” billetes, y espero que no constituya “muchos” delitos, jis jis.)
Este artículo está dedicado a hablar de una de las manifestaciones de esa economía sumergida, sin duda la que más llama la atención a los occidentales, y a la que todos nuestros visitantes quieren acudir, el mercado negro.
Creo que todas las ciudades chinas tienen su propio “mercado negro”. Aquí en Hangzhou es pequeño, pero en ciudades como Beijing o Shanghai resulta impresionante. Los chinos niegan que exista, todavía me acuerdo de la cara que nos puso Wang Laoshi (Director del programa internacional de Zhejiang Da Xue) cuando le preguntamos dónde podíamos encontrar el mercado negro de Hangzhou. Más o menos fue la misma que nos puso unas semanas más tarde cuando le preguntamos sobre la censura en internet, ya que no podíamos acceder a muchas páginas alojadas en España. La respuesta es siempre la misma: “En China no hay censura, en China no hay mercado negro…” pues precisamente, como no lo hay, supongo que nadie me censurará la web por hablar de “cómo sería si lo hubiera” […]
Si hubiera un mercado negro en Hangzhou, estaría cerca de la calle Yan’an y concretamente yo lo pondría en unas casitas bajas cerca de la intersección con Pinghai lu. Además, como este “mercado” cerraría temprano, sobre las 19:30, pondría otro nocturno, a unos cinco minutos caminando dirección Este desde Hubin Lu. Este abriría más tarde, hacia las 19:00 y no tendría hora oficial de cierre. ¿Qué cosas se podrían encontrar en un mercadillo de estas características? Pues yo pondría un poco de todo, falsificaciones de relojes de lujo, prendas de vestir de primeras marcas, artesanía, DVD’s y CD’s, iPod’s…
¿Cómo se compraría en estos sitios? Habría que regatear. Yo diría que un buen precio sería el 20% o menos de lo que nos pidieran en primera instancia. Además, habría que montar espectáculo, hacer aspavientos, regatear con gracia… creo que quedaría más pintoresco y posiblemente se conseguirían mejores precios. A veces incluso recomendaría cantarles a las dependientas, algo como “Ni shi wo de meiguo ni shi wo de…” funcionaría muy bien en mi hipotético mercado negro.
¿Cuánto habría que pagar? Pues dependería de la habilidad regateadora de cada uno. Para una persona como yo, que no soy nada bueno regateando, un “Rolex”, “TaG”, “Omega”… podría salir por unos 13-15 euros. Si uno se lleva un buen regateador de acompañante, por ejemplo un abogado, podría conseguirlos por unos 10 euros. DVD’s por unos 50 cts de euro la unidad (por supuesto serían originales, no los screeners a los que estamos acostumbrados en España). El precio de la ropa y los complementos variaría mucho, desde los 4-5 euros por camisas de primera calidad de Polo, Ralph Laurent.. ..unos 6-7 euros los jerseys de los mismos fabricantes hasta los 12 o 13 euros por prendas de abrigo de Gore-Tex.
¿Qué aspecto ofrecería el mercado desde el exterior? Pues parecería una actividad totalmente marginal. Yo lo pondría al fondo de callejones oscuros, con gente cocinando a ambos lados de la callejuela. Como barrera de entrada, utilizaría el olor, a poder ser a Tofu o pescado (o una mezcla de ambos, nunca estoy seguro). Comprar dentro sería una actividad de riesgo dadas las lamentables condiciones de las casuchas. Además, para hacerlo más pintoresco, los dependientes estarían sentados en el suelo, preparándose su cena en una lata oxidada o durmiendo sobre un jergón en la propia tienda…
Pues, a grandes rasgos, este es mi relato (sin ningún parecido con la realidad China), de lo que sería el mercado negro de Hangzhou (si lo hubiera).
Ale, un saludo a todos los lectores. |